viernes, 15 de junio de 2012

Torchwood, a la sombra del Doctor

Hace un año nos frotábamos las manos, entre miedo y alegría, al ver que la pequeña serie británica Torchwood (BBC Three) daba el gran salto y con co-producción estadounidense estrenaba su cuarta temporada bajo el nombre de Torchwood: Miracle Day. Todo parecía bueno para la humilde creación de Russell T. Davies que siempre se había mantenido a la sombra de su hermano mayor, Doctor Who. Pero de esto ya hace un año; el destino de la serie en estos momentos es desconocido, y ni la renovación ni la cancelación se han hecho públicas. La serie está atascada en un limbo creativo.

Tras el éxito de la nueva versión del Doctor Who sus creadores buscaban ampliar su mundo con una serie más oscura y adulta pero a la vez cómica y con esencia Whedon. El público acogió entre alabanzas al Capitan Jack Harkness (John Barrowman) un peculiar viajero espacial, ligón, y con un encanto que no entiende de sexos o especies. Jack suponía la opción perfecta para comenzar una nueva saga, Torchwood.

La serie arrancaba con Gwen Cooper (Eve Myles), una simpática y curiosa agente de policía en Cardiff, que comienza a investigar a una organización secreta encargada de los casos más extraños (relacionados con aliens y personajes de otras lineas temporales). Al descubrir el secreto decide unirse al grupo. El equipo a parte de Jack y Gwen lo formaba, Ianto Jones (Gareth David-Lloyd) un tímido pero fiel asistente, Owen (Burn Gorman) impulsivo doctor, y Toshiko (Naoko Mori) una insegura experta en tecnología. Durante las dos primeras temporadas, los casos son autoconclusivos con una pequeña trama horizontal en la que las grietas temporales van resquebrajando las barreras entre realidades. Prótesis de látex, efectos digitales coloridos, humor british  y bromas con doble lecturas son las claves del éxito de esta tanda de episodios. El amor (o mas bien la atracción) también tuvo sus minutos en pantalla, el flirteo de Jack con casi todos los miembros del equipo y el de estos entre si entraban en conflicto con las relaciones de pareja “fuera del trabajo”. Estas dos primeras temporadas relajadas y sin pretensiones, en mi opinión son las mejores y más icónicas de la serie con un constante regusto a serie B.

La tercera temporada se transformaba en un acontecimiento televisivo, durante cinco noches consecutivas se estrenarían los capítulos que formaban “Children of Earth”. Con este cambio de estructura Torchwood quería dotar a la serie de una mayor intensidad dramática, y vaya si lo consiguieron. Para muchos fans y parte de la crítica, esta tercera temporada es la mejor a nivel argumental. Nos cuenta lo ocurrido cuando todos los niños del país entran en trance y recitan al unísono “We are Coming”. Los cinco capítulos no se limitan a reflejar la situación de Torchwood, sino también al Gobierno británico, sus familias y los secretos que ocultan, que tarde o temprano vuelven a llamar a la puerta. El cierre del último capitulo aun agridulce servia como final de serie…pero el éxito de esta tanda de episodios hizo que el canal Starz (Spartacus, Magic City) se fijara en la pequeña serie.

Con grandes campañas publicitarias, una webserie con la voz de Eliza Dushku, actores de más o menos renombre, un lavado de cara (o en otras palabras, más dinero en la producción), “Miracle Day” suponía la cuarta temporada. Tras las bajas acontecidas en episodios anteriores, solo dos actores mantenían  la esencia del producto original y nuevos nombres se unían a la serie, destacando Bill Pullman o Lauren Ambrose (Six Feet Under). La premisa era la de un mundo, donde la gente deja de morir. El desarrollo de los acontecimientos, las soluciones impuestas ante el caos que esto supone y el desasosiego de la población quedan perfectamente reflejado…pero esta serie no es Torchwood. Hasta el final de temporada no hay ni rastro de sci-fi, los protagonistas son una sátira de lo que eran (las veces que Gwen dice: Bloody no son computables) y todo el metraje en general aburría y carecía de magia. Ver un capitulo de la cuarta temporada es como encontrarse con una serie completamente diferente.

Tras el pequeño bache, todos esperábamos que este verano la serie regresara a su tierra natal y nos volviera a conquistar…pero por el momento el vacío sigue ahí. Las últimas declaraciones de Eve Myles afirmaban que tanto ella como John, están dispuestos y deseosos de volver…pero su futuro es incierto ya que las prioridades del equipo creativo son otras.

Sin dudas, Torchwood es una serie perfecta para el verano, ágil, divertida, con sus dosis de tensión y muy disfrutable.


1 comentario:

  1. Russel está en un bache creativo por motivos personales... ojalá pronto vuelvan las musas, porque a) querrá decir que lo que lo tiene mal ha dejado de hacerle mal -su pareja está muy enfermo- y b) volveríamos a tener TW entre nosotros... 

    ResponderEliminar