miércoles, 1 de febrero de 2012

The X-Files, creer es la clave

En 1993 y de la mano de la cadena Fox, llegaba a las pantallas americanas la que sería una de las mejores series de ciencia ficción y misterios sobrenaturales de la historia de la televisión: The X-Files (Expediente X), la predecesora de todas las series posteriores de temática parecida y que nos ha brindado series tan geniales como Fringe.  Y no sólo hizo que los espectadores se quedarán totalmente enganchados a una trama original que fantaseaba con abducciones, extraterrestres y conspiraciones gubernamentales, sino que nos brindó personajes tan fantásticos como la archiconocida pareja del FBI, Dana Scully y Fox Mulder o el misterioso Fumador.

Por aquel entonces, yo me tapaba los oídos y corría hacia mi cuarto en cuento oía la cancioncita de la intro. Me pasé media infancia temiendo aquella serie que lidiaba con temas que aún no podía comprender (si es que hoy en día se pueden entender del todo) mientras mis padres disfrutaban con cada capítulo. Y es que la saga de The X-Files nos ha dejado nueve temporadas y dos películas.

La historia comienza cuando asignan a la Agente Especial Dana Scully a los Expedientes X con el fin de desprestigiar la labor del Agente Fox Mulder, desterrado por sus iguales a una oficina en el sótano desde donde investiga sucesos paranormales. Y durante la primera temporada se puede ver cómo, a pesar de las diferencias que les separan, los dos forman un equipo increíble: ella, tan científica y racional, cayendo poco a poco en la creencia de que hay cosas que no se pueden probar con números y letras, y él, uniéndose a la dinámica de una compañera que no desprecia su trabajo.

La trama principal de la serie se basa en una conspiración gubernamental que involucra a extraterrestres y a un peculiar grupo de hombres ocultos en la sombra, llamado El Sindicato. O más bien se basa en las investigaciones del agente Mulder para afirmar dicha conspiración. De este modo se nos presentan personajes como El Fumador, quien maneja todos los entresijos de la trama, y del que se llega a averiguar que es el verdadero padre de Mulder. La serie avanza columpiándose entre la trama central, que también hace hincapié en la búsqueda de la hermana de Mulder abducida años atrás por los extraterrestres, y los capítulos que presentaban casos paranormales y que la pareja del FBI investigaba. Pero también hay cabida para la comedia en esta serie y existen capítulos que incluso en los que se autoparodian.

Otro de los temas centrales de la serie es la relación entre los dos protagonistas. Y es que estamos tan acostumbrados que en las series actuales  el amor surja apasionadamente entre los personajes principales y forme parte de la trama, que  The X-Files  rompe totalmente con los tópicos. Y es que claramente se va formando una relación entre ellos dos, que roza casi más lo platónico que lo sexual, y que queda patente sobre todo en las últimas temporadas, manteniendo esa TSNR a lo largo de casi toda la serie.


La serie nos deja momentos tan dramáticos como la abducción de Scully y el posterior cáncer que sufrió a consecuencia de los experimentos que realizaron con ella. A estas alturas, vemos a un Mulder totalmente destrozado, que busca respuestas y una cura para su compañera, y consigue ambas. De este modo se descubre que toda la conspiración llevada a cabo por El Sindicato no era más que una forma de asegurarse su supervivencia en la inmediata colonización extraterrestre. Al final de la quinta temporada, la oficina de los Expedientes X es quemada por El Fumador, dando paso a lo que sería la primera película de la serie:  The X-Files: Fight the Future.

Pero la serie no engloba sólo estas tramas, sino muchas otras que quedan totalmente resueltas en las siguientes temporadas. De este modo, sabemos qué pasa con El Fumador, el fin de El Sindicado y la relación de Fox Mulder con todo esto y el secuestro de su hermana.

La serie parecía ya estar llegando a su fin con los últimos capítulos de la séptima temporada, pero todavía duró otras dos más. Aun así, consiguieron que la salida del personaje de Fox Mulder (David Duchovny decidió que después de casi 8 años en la serie, quería dedicar tiempo a otros proyectos) diera un giro de 180 grados a la serie y añadieron a otros dos personajes: John Dogett y Mónica Reyes. Ambos, a su manera y quizás con menos soltura y gracia que la pareja anterior, tomaron las riendas de los Expedientes X, mientras el milagroso embarazo de Scully avanzaba lentamente.

Y tras 200 capítulos e incontables momentos históricos (¿quién no recuerda a Los Pistoleros Solitarios con cierta morriña?), llegó la hora de despedirnos de una de las mejores series de ciencia ficción que nos ha dejado frases tan memorables como: I want to believe o The Truth is Out There. El final, un capítulo doble que contaba con la colaboración de Fox Mulder y su huida con Scully, hasta llegar a encontrar la última clave, la última verdad que todos estábamos esperando con tanta ansia. Y es que todos recordaremos las aventuras de esta pareja de investigadores del FBI, la ironía del agente Fox Mulder, la fe de Dana Scully, los cigarros de El Fumador (qué mal hubiera llevado este hombre la ley antitabaco), y la eterna lealtad de Skinner.


Después de casi diez años en antena, es imposible negar la influencia que  The X-Files  ha tenido en las series con tramas sobrenaturales del momento, incluyendo montones de guiños divertidos, además  de su propio capítulo en The Simpsons: The Springfield Files. Así que si tenéis mono de conspiraciones alienígenas y personajes entretenidos, tenéis por delante 202 capítulos altamente recomendables. 



Trailer de la primera temporada



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