miércoles, 21 de diciembre de 2011

Me llamo…¿Julia Thorne? El Pacto de un nuevo Alias

 

Han pasado un par de meses desde la última vez que os hablé de Alias (artículos de temporadas anteriores aquí y aquí). Tras el magistral final de la segunda temporada (que considero uno de los mejores que he visto jamás), tuve que escribir un artículo sobre ella, pero, teniendo la continuación en mi ordenador, mirándome con ojitos y tentándome más que la serpiente a Eva, fue difícil resistirme a empezar a ver la tercera temporada. Tan difícil era, que entre ambas he visto 228 capítulos de One Piece, al principio por resistir la tentación, y después por miedo. Miedo a qué me depararía ese futuro de Sydney, donde no recuerda qué le ha pasado, donde Vaughn está casado (¡NOOOOOOOOO!).

Pero antes o después tenía que ponerme a ello, y me alegro enormemente el haberlo hecho, porque la tercera temporada de Alias es, hasta el momento, la que más me ha gustado de lo que va de serie, y ha conseguido que, definitivamente, haga un hueco a este gran clásico entre mis series favoritas. En menos de una semana he devorado los 22 capítulos que componen esta temporada como si no hubiera mañana. Y gracias doy por haberla visto ahora, una vez tengo todos los capítulos, porque a ritmo de emisión creo que habría muerto del ansia entre semanas.

Como bien he dicho, el comienzo de la temporada consiste en una desorientada Sydney Bristow, que aparece en Hong Kong después de su pelea contra Allison, la doble de Francie, en su piso, sin saber qué hace allí. Cuando Vaughn aparece para recogerla, tanto ella como todos nosotros nos enteramos de que en realidad han pasado dos años en los que no sólo ha estado desaparecida, sino que para todos sus conocidos, está muerta, ya que se encontraron pruebas de que murió aquella noche en su piso. Además, Michael ha rehecho su vida y se ha casado, y Jack está en la cárcel por ponerse en contacto con Irina al obsesionarse con la falsa muerte de su hija.

Como ya pasó en la temporada anterior, podemos dividir la misma en dos partes. En la primera, Sydney trata de trabajar con su equipo de la CIA de la forma más normal posible para sus circunstancias, teniendo que sobrellevar que Lauren (Melissa George, Grey's Anatomy), la mujer de Vaughn, trabaja con ellos, y a la vez intenta averiguar qué la ha pasado en esos dos años perdidos. Descubre que tiene relación con un grupo llamado El Pacto, y que, no sabe por qué, algunos de sus miembros la reconocen por el nombre de Julia Thorne, tratándola como una más. Las respuestas se nos van dando con cuentagotas hasta que, irónicamente, es Kendall (Terry O'Quinn, Lost) quien nos sumerge en la verdad en un capítulo que muchos fans de Lost habrían querido tener. Descubrimos que realmente fue la propia Sydney quien decidió no recordar nada, y que esos dos años, tras ver, impotente, como sus seres queridos lloraban su muerte, y superar un largo periodo de tortura, decidió trabajar como agente doble para la CIA bajo el ya conocido nombre de Julia Thorne, pero teniendo como único contacto con su vida anterior al agente Kendall. 


La segunda parte de la temporada consiste en el ya famoso Rambaldi, sus inventos y su profecía. Parece ser que, además de a Sydney, Irina tuvo a otra hija de una aventura con (no podía ser de otra manera) Arvin Sloan. Hija que, según cuenta Rambaldi, si se le suministra una sustancia, entrará en trance y será capaz de revelar el legado de Rambaldi. La CIA y El Pacto competirán con uñas y dientes para encontrar al Pasajero, como se la llama en la profecía. A mitad de temporada descubrimos también que Lauren Reed, esposa de Vaughn (y sólo por eso odiada por todos) forma parte del Pacto, y que conspirando con Shark llega a liderarlo a su lado. Cuando su posición es descubierta, presenciamos la lucha interna (y externa, para qué mentir) de Michael al descubrir la verdadera identidad de su mujer, y su parecido con Jack, quien ya pasó por una traición similar. Tras obsesionarse hasta acabar al borde de la locura, y como no podía ser de otra manera, Lauren acaba muerta y Vaughn vuelve a los brazos de Sydney.

El cliffhanger de esta magistral temporada no está ni mucho menos a la altura del resto de la misma, ni por supuesto del de la temporada anterior. Antes de morir, Lauren hace mención de cierta "Caja de Pandora de los Bristow", caja donde se encuentran documentos oficiales en los que no sabemos qué pone, pero intuimos tienen que ver con algo que Jack hizo (y con Sydney, por supuesto).

Como ya nos tienen acostumbrados contamos con grandes caras como artistas invitados, repitiendo Tarantino en el papel de Cole y destacando a Isabella Rossellini como Katya Derevko, hermana de Irina y tía de Sydney.


Miedo me da empezar la cuarta temporada... terror más bien. Con esta temporada, Alias me ha dejado completamente ensimismada, y, por lo leído en comentarios y artículos, la cuarta es la temporada basura de la serie. Hay gente que afirma que gracias a esa temporada dejó de verla, pero yo espero no hacerlo, y seguir contándoos aquí qué le deparará el futuro a Sydney, Vaughn, Jack y su recién descubierta hermana, Nadia (Mía Maestro, The Twilight Saga: Breaking Dawn). En caso de que no me guste... siempre nos quedarán las tres primeras, que son más que suficiente para alegrarte el día.

2 comentarios :

  1. Gran serie. Coincido en que el final de la tercera temporada es muy flojo (MUCHO, para mi), los mejores finales me parecen los de las temporadas pares.

    Y sobre la cuarta temporada veo que ya vas con una idea preconcebida xD, y casi que mejor, porque lo cierto es que es bastante floja (aunque la quinta tampoco me parece muchísimo mejor). Por lo visto, ABC quiso que Alias se pareciera más a otras series en las que si te perdías un capítulo, te podías reenganchara la serie en el siguiente, y por eso una parte de la temporada consta de capítulos autoconclusivos sin ninguna (o casi ninguna) trama común. Y así consiguieron hacer que muchos fans de la serie la dejaran. Eso sí, paradójicamente (y también tristemente) la cuarta es la temporada que más audiencia tuvo en EEUU. Qué cosas.

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  2. Es que con respecto a lo que nos tenían acostumbrados desde el final de la segunda es un bajón considerable...
    Lo de la cuarta, es que nada más empezar a verla ya me lo dijeron, y antes lo veía muy lejano pero ahora ya estoy a las puertas y tengo que ir mentalizada. Y la ABC podía haberse estado quietecita porque con el formato de la serie no le pega lo de autoconcluirse cada semana...pero bueno, todo el mundo quiere más y no siempre sale bien. Yo creo que es la temporada que más audiencia tuvo por lo buena que es la 3ª, que la gente se esperaba más (o eso quiero creer xD) y al ver el cambio en la 4ª, en la 5ª bajaron de nuevo. Y así acabó.
    Gracias por pasarte y comentar. Y FELIZ NAVIDAD ;)

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